Comparativa de compactos de gasolina: Hyundai i30, Skoda Scala y Toyota Corolla

Christoph Börries
Prueba

El Hyundai i30, el Skoda Scala y el Toyota Corolla quieren demostrar que son muy válidos: estos compactos se pelean con valentía en el mercado... aunque saben que tienen la batalla perdida contra los SUV. 

El clásico Hyundai i30, el infravalorado Skoda Scala y el poderoso Toyota Corolla protagonizan una comparativa en la que se podría decir que manda el sentido común y la lógica, más allá del exceso, los brillos y los trucos de magia. Y es que estos tres coches compactos de cinco puertas recurren a una fórmula bien conocida y que funciona a la perfección: una carrocería perfecta para el día a día, motores de gasolina de entre 140 y 150 CV y precios ligeramente por encima de los 30.000 euros.

Ahora vamos a pasarlo bien descubriendo cuál se acerca más al ideal que todos buscan cuando quieren comprar un coche: modelos asequibles que sirven para la familia y también para el ocio.

Espacio interior: en el i30 se viaja más desahogado

Aunque los tres vehículos apenas se diferencian en longitud por unos centímetros y en anchura por milímetros, en el espacio interior sí que encontramos nuestros favoritos claros.

Delante, el Hyundai es el más espacioso: se disfruta de un poco más de libertad de movimiento en todas las direcciones. Sorprende un poco, porque con el metro en la mano se puede comprobar que el Skoda, pese a ser unos dos centímetros más alto por fuera, no lo traduce en más espacio para la cabeza y, con 54 centímetros, queda 10 milímetros por debajo del i30 en altura del asiento.

También nos ha llamado la atención que ninguno de los tres acaba de convencer del todo con sus asientos: o falta tamaño, o sujeción lateral, o un mullido más adecuado. Aun así, donde más a gusto nos sentamos es en el Scala. Eso sí, sus reposacabezas integrados pueden quedar muy bien a la vista, pero no son ideales para conductores altos, que verán cómo el borde superior se queda más abajo de lo que sería deseable y no podrán solucionarlo.

Quien suba a las plazas traseras será menos feliz en el Toyota Corolla. Aunque tres pasajeros podrían caber de manera más o menos decente, no deberían ser demasiado grandes, porque hombros y rodillas van a tocar antes en el compacto japonés que en el Scala o el i30.

Por su parte, en el maletero, el Toyota se vuelve a quedar atrás. Sus 1.051 litros de capacidad máxima (1.301 el i30 y 1.410 el Scala) son más propios de un modelo del segmento inferior, y los 750 kilos de capacidad de remolque (1.210 el Hyundai y 1.250 el Skoda) tampoco le ayudan demasiado a sumar puntos: es el principal inconveniente de este sistema híbrido.

En lo que a modularidad se refiere, los tres se quedan en una zona bastante gris: porque su arquitectura no da para demasiado, aunque es justo reconocer que el segmento es lo que es. Así que más allá del respaldo trasero reclinable por partes, no hay mucho más. Y ninguno ofrece un suelo del maletero regulable en altura, algo bastante útil, así que al abatir los asientos queda un escalón en todos.

A la hora de poner la mirada en el manejo de los sistemas, descubrimos que los tres apuestan por una mezcla de gran pantalla táctil y botones físicos. La pantalla central está bien situada en todos, pero algunos mandos quedan demasiado bajos (clima en Hyundai y Skoda) o mal ubicados (grupo de botones a la izquierda del volante y exceso de teclas en el volante del i30 y el Corolla).

Los instrumentos digitales del i30, con su estética casi analógica, resultan claros y agradables: es la demostración que cuando se diluye el efecto sorpresa, lo que queda es una agradable funcionalidad, que es la que te arrancará una sonrisa de satisfacción día tras día.

El sistema de control por voz funciona mejor en el Toyota. Con “Hey, Toyota” se introducen destinos o se ajusta la temperatura sin problemas. Habríamos preferido que también activara la calefacción de los asientos además de bajar la ventanilla, ya puestos. En el Skoda, solo el navegador y el audio obedecen a la voz, pero lo hacen de forma fiable. En cuanto al Hyundai, permite controlar navegación, clima, audio y asientos, pero es muy sensible al ruido ambiente y exige paciencia y buena dicción.

Tampoco acaba de gustarnos que a estas alturas necesite cable para Apple CarPlay y Android Auto: aquí se nota que el coreano lleva más tiempo en el mercado. En el Skoda, ambos funcionan de manera inalámbrica desde el acabado intermedio y Toyota va por libre con una fórmula peculiar: el CarPlay es inalámbrico, pero los usuarios de Android tendrán que tirar de cable. ¿Grave? Tampoco es eso.

En marcha, el Skoda es claramente el más ágil

Pese a tener potencias similares, los tres compactos se conducen de forma muy distinta. El Hyundai i30 con sus 140 CV se muestra tranquilo pero no perezoso. Acelera de 0 a 100 km/h en 9,4 segundos, y solo el cambio de doble embrague a veces se toma su tiempo. En la parte alta del cuentavueltas se vuelve algo ruidoso y pierde empuje. Con 6,8 l/100 km, también es el más sediento.

El Toyota Corolla, también con 140 CV, transmite aún menos ímpetu. Su sistema híbrido con cambio automático de variador continuo avanza con calma. Si se le exige, no convence. Pero quien se adapte a su carácter relajado, viajará cómodo y gastará muy poco. Sus 5,4 litros son el mejor registro de la comparativa.

El Skoda Scala, con 150 CV, es el más potente y el más rápido: 8,1 segundos en el 0-100. Se siente dinámico, con un doble embrague solvente y una dirección equilibrada. El chasis deportivo DCC acompaña bien en modo Sport, aunque en Normal la suspensión sigue siendo un poco dura.

Aun así, Toyota y Hyundai van un paso por detrás en confort: el Corolla se traga mejor los baches y juntas, mientras que el i30 se muestra incómodo en asfaltos ondulados.

Toyota, imbatible en garantía

Hablar de compactos normales en torno a 30.000 euros es algo que hemos normalizado, pero que hace años sería una locura: no hace tanto, es lo que costaba un compacto deportivo tipo Golf GTI, Mégane RS y compañía.

Pero tal y como están las cosas, los precios de estos modelos son aceptables, especialmente para el Toyota, que recupera muchos puntos en este apartado y en el de garantía: 15 años si pasas las revisiones en el taller oficial.

En resumen: tres maneras diferentes de ver la vida 

Ninguno de los tres compactos ofrece un conjunto perfecto, pero cada uno seduce con cualidades muy particulares. El i30 es amplio y económico, el Corolla ahorra como nadie y transmite calma, y el Scala combina manejabilidad y confort. Al final, el checo suma más puntos, aunque los demás le pisan los talones.

Ver sus artículos

Luis Guisado

Webmanager

Luis Guisado es Webmanager en TOPGEAR.es y AUTOBILD.es. Prueba coches desde 2001 y es un apasionado de los clásicos y la historia del automóvil. Tan porschista que hasta el Cayenne diésel o los 718 eléctricos le parecen genial.

VERSIONES

i30 N i30 CW VER MÁS

NOTA8

VER PRUEBA

En el nuevo Hyundai i30 CW, la caja automática marca el carácter de un coche rutero y enfocado a hacer la vida más cómoda a sus ocupantes. Si buscas prestaciones de

VERSIONES

Scala

NOTA8

VER PRUEBA

Con el motor más potente de 150 CV, el Skoda Scala se muestra colmado de energía en todas las situaciones sin perder de vista su gran virtud: el confort

NOTA8

VER PRUEBA

Ponemos a prueba el Toyota Corolla GR Sport 200H 2023, la versión más potente y con la imagen más deportiva. Ha sido actualizado con más caballos y tecnología.